Te regalo mi locura 
y las pocas neuronas que quedan ya mis zapatos desteñidos, 
el diario en el que escribo te doy hasta mis suspiros,
 pero
 no te vayas más
porque eres tu mi sol, 
la fe con que vivo la potencia de mi voz, 
los pies con que camino eres tú amor, 
mis ganas de reír el adiós que no sabré decir, 
porque 

nunca podré vivir sin ti