La noche del 24 de mayo, que yo pensé que iba a llorar cantidades inmensas de lagrimas, casi tanto como el océano pacífico, pero fue increíble...no lloré nada. Disfruté cada instante de esa noche, la tengo en mi memoria. Disfruté tanto de esa noche como jamás había gozado nada, la recuerdo tan bien todavía...

¡GRACIAS MAMÁ POR DARME ESA FANTÁSTICA NOCHE!