Candombe va!

Vale decir que ya no tengo miedo de ver qué pasa, que todo pasa por algo no siempre entiendo pero está bien. Dicen que el viento guarda muchos secretos y aunque pierda este boleto, pasará otro tren. Pero pareciera estar cerrada la boletaría y ahí voy probando porquerías, escapando del dolor. De vino en vino, olvidándome tu nombre y así vivo en un candombe para sentirme mejor. ¡Candombe va, candombe viene! Y así voy de a poquito mi corazón se entretiene tan sólo por un ratito, y a eso de las dos: siempre la misma puta canción que me hace acordar, que me hace acordar a vos. Y ella tan segura que la vida no es tan dura y amargo el que no ría de las bromas del azar. Hacer burbujas con la gente que te hecha detergente y si el piso es resbaladizo habrá que patinar. Pero cuidado señorita, que tal vez sea tan bonita que le sea difícil recordar que una noche de violines y de exceso me diste un beso y te llevaste mis patines...