No se quema con basura, siempre algo hay en su galera,
vive loco en su cordura, y siente más que cualquiera,
Su droga es vivir a pleno, se pica con humildad,
fuma consejos ajenos y aspira sinceridad.
La vida lo educó a los bastonazos,
y a veces la muerte también.
Tuvo como profesor a un diablo bien pirata
que le enseño que en la vida no siempre es ganar.
Él lo aprendió, lo masticó y por fin pudo llorar...
Y un bobo muerde el anzuelo,
ese que le hace olvidar como un dolor con consuelo,
y cree que muerde caviar.
Pero este enano demente
sabe que la papa esta en no preguntar por el morfi,
si no en comer y disfrutar.
La vida lo educó a los bastonazos y a veces la muerte también.
Tuvo como profesor a su ángel de la guarda,
que le enseñó que un fracaso no siempre es perder.
Él lo aprendió, lo masticó y por fin supo reír...
Y hoy el diablo y aquel ángel
ven al pequeño saltamontes
romper paredes con el bocho una vez más,
van a brindar por lo que fue su mayor creación de integridad...