No me vengan a hablar de amor
porque yo soy un monumento al malhumor.
Y mi sonrisa siempre fue una mala actriz,
¿Cómo puede una ciudad estar tan gris?
De vez en cuando caigo en estos agujeros.
Pide licencia el humor que siempre tengo
Me voy a ir a vivir a la montaña,
y que me despierte el sol a la mañana.