Asesino de Jonh Lennon

Tiene ahora cincuenta años, 25 cuando por la espada disparaba cerca de las 23:34 horas, en el edificio neoyorquino de Dakota a Jhon Lennon, que estaba regresando a su domicilio desde los estudios de grabación en compañía de Yoko Ono, su esposa. Chapman era por aquél tiempo un joven esquizofrénico, que llegaba dos días antes a Nueva York de la isla de Honolulu, desde el medio del Pacifico dispuesto a reencarnarse en el personaje de ficción Holden Caulfield que cambió su vida. Había nacido en el estado de Georgia, encontró su primer trabajo en un centro deportivo de Atlanta, y como cristiano militante quiso estudiar en la universidad católica de Covenant Collage. Mark David Chapman lleva encerrado en la cárcel neoyorquina de Attica desde que en un juicio –1981- le declararon culpable, paranoico y esquizofrénico. Veinte años de prisión fue la pena para el entonces joven que había dejado de ser nadie, cuando luego en teoría, hace cinco años, supuestamente se habría ganado la libertad Yoko Ono –viuda de Lennon- ha sido la primera en decir que el hoy cincuentenario Champman se pudra en la cárcel, que sus otras campañas contra la pena de muerte y en favor de los derechos humanos, están lejos de la prisión de Attica, mas cuando en carne propia y en la de sus dos hijos el solo nombre de Champman todavía hoy les provoca pánico y miedo.