Hoy se termina el 2012. Aunque muchos digan que nada más
cambia un número, para mí es mucho más que eso. Es como que puedo empezar de
cero, dejando todo atrás. Y aunque yo crea que todos los días son una nueva
oportunidad, siento que el 1° de enero de cada año es el gran comienzo, donde
todos los errores del año anterior pueden enterrarse y uno debe aprender de
ellos para no repetirlos.
Empecé el último día del 2012 con un “candombe en la
cabeza que no es para bailar”, me desahogué con mi mamá en el auto mientras
lloraba pidiendo ayuda a gritos, preguntándome por qué todo eso me pasaba a mi
y me entendió increíblemente, no recuerdo bien qué le conté o que no…pero me
contó que le dije que extrañaba mucho a mi abuelo, que estaba muy triste, que
así, en ese estado, salía del boliche cuando iba con mi papá y él no me retaba
ni me decía nada, que yo quería estar con “el chico que me dejó por que vivía
lejos”, que quería un novio, que estaba triste porque ya no era lo mismo con
Abril y no sé qué otras cosas más.
Ya empezó el 2013, ya estamos a 24/01/2013, y yo estoy
empezando a disfrutar este nuevo año.
Debo admitir que el 2012 estuvo lleno de sorpresas y
buenos recuerdos! Dicen “si el recuerdo te hace reír, valió la pena” y hoy
puedo mirar el 2012 riendo, sonriendo y decir que mi 2012 VALIÓ LA PENA! Muchas cosas cambiaron, para bien y
para mal, muchas se mantuvieron igual…
Fue el primer año en el que no me llevé ninguna materia y
tuve uno de los mejores promedios.
Solamente me queda agradecer a quienes me acompañaron en
este año lleno de llantos y sonrisas interminables, los que me ayudaron a
sobrevivir día a día…desde mis amigos de siempre, pasando por mi familia, la gente de facebook,
que siempre se renueva, y al viejito lindo que desde donde esté me ayuda!
¡GRACIAS TOTALES!
¡GRACIAS TOTALES!
Brindo con todos por paz, alegría, sabiduría y AMOR!